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26/8/14

Hay robot, y habla!



Hacía más de un mes que escuchaba comentarios aislados sobre la instalación de un robot en la sede permanente del Festival Internacional de videoarte de Camagüey (FIVAC), pero me sentía un poco escéptica sobre el verdadero nivel de funcionamiento y desarrollo que podría tener una pieza de este tipo, construida en Cuba. La verdad es que no tenía noticias de que alguien se dedicase a diseñar y ensamblar robots en mi país, tampoco había visto ninguno (apartando películas de ciencia ficción y reportes sobre el avance de la tecnología en Japón).
Nuestro acercamiento a lo tecnológico y al desarrollo constante de las relaciones entre arte y ciencia es modesto, por eso nos descubrimos con las bocas abiertas ante Orangebot-16, un robot, que es en realidad una cabeza robótica articulada que rota sobre su eje, habla y, lo que más me conmueve: pestañea ante la presencia de alguna persona que active sus sensores ultrasónicos. Anoche, en la Galería Pixel, cita en Ignacio Agramonte No. 426, fue presentado por primera vez al público camagüeyano en la inauguración de la exposición "La otra naturaleza", que comprende también proyecciones, las cuales muestran el uso de esa tecnología que hemos de sentir, lamentablemente, aún lejana, en favor de la expresión y composición artística.
Pero, imposible negarlo, Orangebot-16 se reserva para sí toda la atención, lo llamativo de su origen, lo novedoso de su presencia, sus habilidades humanas y su significación como producto de un audaz imaginario científico vuelto piezas tangibles termina por atraer a público de todas las edades. Los niños se acercaban más entusiasmados que estupefactos, emocionados, y, muchas veces, con más conocimientos sobre el asunto que sus propios padres. Es que para los más jóvenes no resulta tan ajeno un suceso como este cuando la televisión, los celulares,  los juegos de video y los paradigmas de confirmación social con los que tienen contacto están colmados de este tipo de dispositivos, por eso los ven desde una perspectiva más cercana.
Buena idea pues, la de Jorge Luis Santana, el presidente del FIVAC, y de Yusnier Mentado, que de conjunto planearon, y la ejecución de este último, que compuso a Orangebot-16 en meses de trabajo, rescatando piezas como una cámara analógica Bolex modelo H16 de 16 mm o rayos de bicicleta. Ahora Orangebot-16, emplazado en el CEDINM (Circuito para la exhibición, el desarrollo y la investigación de los nuevos medios), puede irse repartiendo de a poco por el mundo, cada vez que alguien le tome una foto, un video, o se hable de él en las redes sociales, es que también la ciencia moderna corresponde a este robot con la divulgación que le facilita un océano virtual que sirve a su vez de cámara de ecos cada vez que se escribe su nombre y se multiplica en cientos de pantallas.
Por: Greter Cepero González

De un Robot se trata.

Una noche diferente la de anoche. Sin lugar a dudas ese fue el sentir de las personas que se asomaron curiosas a la apertura de la exposición "La otra naturaleza" en la Galería Pixel, situada en Ignacio Agramonte No. 426. Es que CEDINM (Circuito para la exhibición, el desarrollo  y la investigación de los nuevos medios),  provoca nuevamente a los amantes del arte de esta ciudad.
Hacía un par de jornadas se clausuraba la muestra de videoarte "FIVAC: una mirada BRICS", y las posibilidades quedaban abiertas en espera de una nueva exposición. Resulta que en ello trabajaban hace más de 8 meses Jorge Luis Santana, artista de la plástica y presidente del comité organizador del Festival Internacional de Video Arte, y Yusnier Mentado, artista graduado del ISA y profesor del Departamento de Nuevos Medios en dicha institución. Un "Robot", de eso se trataba. De un amigo a otro se había corrido la noticia pero lo más atractivo para este escribiente fue que el público que pasaba de forma casual por la calle, se detuvo, miró lo que sucedía y un segundo después tenía de frente a Orangebot-16 , interpelando a esta cabeza robótica que pestañea, gira en su eje y mueve su mandíbula en un ademán que nos advierte lo ya impensado: Orangebot-16 "habla". Sí, está equipado, además de arduinos y sensores de movimiento para establecer contacto visual con la audiencia, con una tarjeta micro SD de 2gb capaz de almacenar hasta 2 horas de diálogo. ! Créanme, amigos,  Orangebot-16 hace a la misma vez mucho más que algunos de mis conocidos!
La presencia de este rostro robótico es un pretexto más para acercar el trabajo de CEDINM al público interesado en el arte. Luego, cuando nos adentramos en este espacio, y si logramos separar nuestra mirada de la atractiva presencia de Orangebot-16, encontraremos en la Galería Pixel una  muestra de video documentaciones que invita a pensar acerca de cómo las nuevas tecnologías intervienen en la vida humana, ora como facilitadores de ella, ora como reproducción de la propia esencia humana.
Por: Leonardo Vela Mayo  

Videoarte del Mundo en Camagüey: ¿Pero Fivac, ahora también un robot?

19/8/14

¿Pero Fivac, ahora también un robot?


La otra naturaleza.
Cuando en abril de 2013, desde Camagüey otrora villa de pastores y sombreros, convocamos a los jóvenes al taller de arduino en Fivac y el resultado fue aquella fiesta de conocimientos, besos y abrazos compartidos. Nos quedó clara la idea de seguir investigando y soñando en ese camino.
Aquel taller impartido en el 5to Fivac por los artistas Felipe Castel, y Yusnier Mentado, apoyado por la Carnegie Mellon University, COSUDE y la Real Embajada de Noruega en La Habana, ha sido la génesis que inspiró esta obra, este proyecto creativo, que recién inauguramos.
Orangebot-16 realizado esta vez por Yusnier, nació de un sueño compartido con el artista Jorge Luis Santana presidente y fundador de Fivac. Su nombre se debe a que nació un 25 de agosto un día naranja, y 16 pues está compuesto de varios dispositivos: una antigua cámara Bolex modelo H16 de 16 mm analógica, así como de muchas piezas recicladas como rayos de bicicleta, leds y servo motores, su cerebro está formado por dos placas arduino con sensores ultrasonicos incorporados capaces de reaccionar a distintos impulsos externos. Orangebot-16 puede hablar gracias a un chip wtv020sd16p incorporado, con una tarjeta micro sd de 2 gb capaz de almacenar hasta 2 horas de diálogo.
El comité organizador de Fivac ha apoyado de igual manera la formación de la juventud en torno a temas de salud como son los derechos sexuales de todas las personas, la NO discriminación y la NO violencia de género, convocados a reflexión en cada edición del evento. Además como parte de nuestra actividad, también por la NO violencia, creamos el proyecto CEDINM como espacio que apoya a Fivac facilitando la exhibición, el desarrollo y la investigación de estos temas también. En este sentido, unir arte, ciencia y tecnología entendemos  puede ser  vehiculo ideal para acercar a los mas jóvenes a este espacio.
A una semana de dar inicio el nuevo curso escolar, Orangebot-16 nos acompañará a dar la bienvenida al CEDINM a niños y jóvenes que podrán interactuar con él. La idea es lograr involucrar acercar también a la sede a maestros y estudiantes para contribuir, en alguna medida, en la integración de los nuevos medios a la educación. Los nuevos tiempos, demandan, iniciativas, nuevos espacios y en América Latina los artistas debemos poner nuestros limitados recursos con todo rigor creativo en la búsqueda de nuevos conocimientos.
Por: Diana Rosa Pérez Legón 

24/7/14

En Camagüey una mirada BRICS, hasta el 23 de agosto en la Galería Píxel de FIVAC.


En esta ocasión, FIVAC reúne un total de 21 obras provenientes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Desde la creación de este grupo mucho se ha comentado sobre la trascendencia de sus respectivas economías emergentes y el rol que desempeñan en el complejo y caótico panorama internacional actual. Sin embargo, en nuestro caso, más que economías emergentes significan modos diferentes de concebir la imagen, lejos de estandarizaciones que han venido asentándose en la producción de videoarte.
Desde las osadías de Nam June Paik hasta la fecha, los videoartistas -sobre todo de Estados Unidos y de Europa Occidental- han ido estructurando la gramática audiovisual de este particular género artístico, y en esta estructuración se han ido sedimentando paulatinamente determinados esquemas que apuntan hacia el establecimiento de un lenguaje particular de la videocreación. Es decir, de alguna manera, el lenguaje de la videocreación ha ido estableciendo ciertos axiomas (o cánones) recurrentes y casi de obligatorio cumplimiento que posibilitan la identificación "tipológica" del género, por lo que no estamos lejos de la estandarización del género.
Los países de la periferia -y sé de la ambigüedad de continuar hablando de periferias en ambientes aparentemente tan globales- han logrado permanecer al margen de estas influencias y, en consecuencia, conservan maneras muy particulares de asumir el hecho creativo. Es obvio que estas maneras particulares no garantiza la valía de la obra pero, al menos, nos dejan la opción de constatar otras aproximaciones a realidades distantes.
De los cinco países reunidos en esta muestra es Brasil, sin dudas, el más cercano, no solo geográficamente sino, sobre todo, culturalmente por lo que la recepción de sus obras encuentra en nosotros referentes propicios para su interpretación. Obras tales como Upward movility, Deu no journal o Identidades discurren sobre horizontes de interpretación convergentes. Sin embargo, obras como Dandakaranya The jungle of punishment, de la India
, quedan resueltas con códigos tan eficientes y universales que las distancias culturales se remontan en los menos de 3 minutos de duración.
Por su parte, Inside the White cube, de la notable videoartista rusa Olga Kisseleva propone la presentación de una dicotomía funcional dada en una misma persona que a la vez que estudia y se prepara para ser artista, se desempeña como veladora de sala en un importante centro cultural de Moscú. "Si no puede estar en el arte, al menos estar cerca de él", son palabras de este personaje que nos conduce a partir de un agudo soliloquio.
Por segunda ocasión, el Festival Internacional de Videoarte de Camagüey organiza una muestra dedicada a la videocreación BRICS y esta seguramente no será la última. En cada uno de estos países hay muchas maneras de decir y muchas realidades para ser dichas. El proyecto curatorial de hoy es evidencia de ello.

Por: Teresa Bustillo

15/8/13

LA PARTICIPACIÓN DE LOS CUBANOS EN FIVAC-2013

Autora: Anaeli Ibarra.
Tomado del Boletín Digital de Arte Cubano 

Del 24 al 28 de abril del 2013 se celebró en la provincia de Camagüey
la quinta edición del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey
(FIVAC), una de las pocas plataformas exhibitivas, promocionales y
teóricas que existen en Cuba para el consumo, legitimación y reflexión
sobre video. Y digo pocas y no la única, porque hay otros eventos,
pero organizados desde el predio cinematográfico, que han ido
incorporandopoco a poco en sus bases algunos géneros videográficos (aunque han
arrastrado y cargado con las incomprensiones, los prejuicios y el
desconocimiento sobre el medio que tienen algunos críticos y teóricos
del cine en nuestro país).

Este año, la nómina de cubanos participantes en el FIVAC estuvo
integrada por treinta y tres artistas. De ellos, ocho resultaron
premiados por distintas instituciones. Aunque desde la propia
denominación del festival se convoca al videoarte, concursan
igualmente otros subgéneros, fundamentalmente videoinstalación, video
performance, video danza y video documentación. En ocasiones, los
límites entre los géneros dificultan la clasificación de las obras, y
no solo el comité organizador, sino también el público, se halla ante
videos imposibles de encasillar en uno u otro género, por su
naturaleza híbrida. En esta edición hubo un notable predominio de la
videocreación, mientras las obras instalativas y documentativas, que
en años anteriores ocuparon una buena parte del programa de la
muestra, disminuyeron.

En sentido general, creo que las obras evidenciaron un mayor manejo de
los programas de posproducción, así como el uso de la animación y la
técnica del 3D. En el caso particular de algunos creadores se hizo
notable el influjo del lenguaje de los nuevos medios, sobre todo de
los programas de los videojuegos. No tanto porque privilegiaran el
sentido interactivo que puede tener una imagen al recurrir a esta
programación, sino
porque se apropiaban de la visualidad y temas que ha ido generando
este campo. No obstante, las obras que se valieron de los códigos del
videojuego (Black HOB, de Hansel Oms, The falling man, de Rewell
Altunaga, o Spy Games, de Duniesky Martín y Sam Stalling) no
explotaron al máximo las posibilidades que ofrece para crear
narrativas con nuevas formas de intervención. Hubo también videos que
apelaron a la visualidad y el vocabulario que genera el sistema
operativo Windows. Me refiero a una obra como Espere mientras se
cierra el sistema, de Julio César Llópiz.
A partir de ese mensaje que aparece usualmente en una ventana dentro
del entorno visual de Windows que conforma la pieza, alterando la
palabra "programa" (vocablo que utiliza Windows) por "sistema", y
confiriéndole toda la carga semántica que posee este sustantivo dentro
del contexto político cubano. De esta manera, el referente está
politizando al mensaje.

También con una solución minimal, Nelson Jalil construye un mensaje
que tiene contundencia política. Se trata de Al heredero de todo esto,
una obra que introduce los problemas de las relaciones
intergeneracionales, la resistencia, la incomunicación, las
diferencias de registro. Y lo hace a través de una imagen y una acción
metonímica que funcionan, a su vez, como metáfora de las trasferencias
de poder: una dentadura postiza en un vaso de agua y un sujeto fuera
de campo que se bebe toda el agua del vaso a través de un absorbente.
El anclaje de sentido se produce cuando aparece en el cuadro el
título.
Algunos videos recurrieron a los códigos del documental para articular
el relato. Particularmente, Reforma agraria, de Yamil Garrote,
manifiesta lo que puede lograr la videocreación cuando conjuga
códigos, técnicas y soportes. Se trata de un relato documental que
emplea la animación y el 3D para vehicular el testimonio en primera
persona que ofrece el abuelo del propio artista, sobre el desarrollo
de la reforma agraria y su significado dentro de la historia política
y social de Cuba. Esa línea dentro del videoarte, que tiende a
apropiarse de los archivos fílmicos para proponer nuevas
lecturas a partir de la confrontación de los fragmentos se evidenció
en pocas obras, fundamentalmente en Avanzar es un problema perceptivo,
de Alejandro Figueredo. El video se apropia de un segmento del filme
alemán Metrópolis, de Fritz Lang, y lo manipula, de modo tal que
expone la capacidad del dispositivo para construir y generar realidad;
es un video que está volviendo sobre las cuestiones de la
representación y
percepción de la realidad, sobre los modos de conocimiento visual, las
maneras de ver(se) y ser visto. Otros videos estuvieron más cerca de
la narrativa del cine, sin llegar a constituir un estudio de su
narratividad. Ahí podrían incluirse obras como Ingenuidad, de Kevin
Álvarez, o Delirio, de Alejandro Alonso. Ojo, no quiere esto decir que
apelen a lo que se denomina modo de representación institucional. En
todo caso, se trata de identificar determinados elementos narrativos
comunes a ambos medios, que fueron heredados por el video desde los
sesenta. En estos materiales se narra una historia, hay personajes que
interpretan y ejecutan acciones en un contexto, y está la presencia de
un tiempo diegético. En el caso, por ejemplo, de Ingenuidad, se apela
incluso a la segmentación de la historia por capítulos, encabezados
por un título, y enlazados todos por una tesis argumental. En el caso
del video de la artista Grethell Rasúa, De la permanencia y otras
necesidades, se evidenció la voluntad autorreferencial que ha
caracterizado a una buena parte de la producción videográfica desde
sus inicios. Esa relación de intimidad que le permite el video al
artista al convertirse en un medio especular que registra su imagen, a
la vez que expone el lugar desde el cual se enuncia. En este video,
inusual dentro de la creación de Grethell, la artista muestra el
proceso de mortificación de su propio cuerpo al besar un cactus. A la
acción erótica y los gestos de placer se contrapone la imagen de su
rostro, lengua y boca, lastimados por las espinas de la planta.

Creo que, de manera general, el FIVAC mostró la pluralidad no solo
temática, sino también genérica y discursiva que caracteriza al ámbito
videográfico nacional, pero sobre todo mostró la marginación del medio
dentro de las prácticas expositivas.[1] Y un síntoma de ello es que
tengamos que esperar a esta cita bianual en Camagüey para
actualizarnos sobre lo que están produciendo los videoartistas, no
solo los cubanos, sino también los extranjeros: quiénes son, qué
hacen, cómo lo hacen (por supuesto, siempre pasa por el filtro del
comité organizador). Este festival no solo nos pone al día, sino que
nos permite hacer un balance crítico, un estudio comparativo de todo
lo que está aconteciendo en el campo del video; precisamente, porque
constituye un muestreo.

[1] Quizás esta ausencia de video en algunas exposiciones se deba a
una disminución de la producción, por múltiples factores. En primer
lugar, la poca fortuna que corre el género en el mercado; segundo, lo
costoso que puede resultar realizar una obra audiovisual; tercero, la
carencia de los medios para la proyección, unido a los pocos espacios
interesados en la proyección de obras audiovisuales.

29/6/13

Videoarte y el desafío a la hibernación


Por José Raúl Gallego Ramos (Tomado de Adelante.cu)
Camagüey.- En cualquier lugar del mundo todo evento que aspire a la continuidad debe hacer frente a un gran reto: mantenerse visible durante el largo período en que se gesta la preparación de su próxima edición. Y digo visible y no activo, porque cualquier persona familiarizada con la organización de certámenes, sabe que el tiempo de preparación es tan dinámico y agotador para los implicados, como la propia realización del evento.
Sin embargo, esto no es suficiente. Si el evento no tiene la capacidad de hacerse notar en ese tiempo, de dejarse ver entre sus seguidores y los nuevos interesados que puedan aparecer; pues entonces corre el riesgo de borrarse de la memoria cultural de la gente y de su territorio y reaparecer cada cierto tiempo como un perezoso oso pardo que despierta de su período de hibernación, lo cual, a la larga, atentará contra la representación social y la seriedad del propio evento.
Al parecer, esto es algo que han comprendido a tiempo los organizadores del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey, certamen bianual que desde hace varios meses cuenta con el espacio “FIVAC en Movimiento” donde se exponen obras que han participado en las cinco ediciones anteriores.
Los últimos viernes de cada mes, a las cinco de la tarde, el público que asista a la Galería de Arte Universal Alejo Carpentier de Camagüey, puede recordar o ver por primera vez, buena parte de los videoartes que conforman el copioso fondo documental de FIVAC, que ya rebasa las dos mil piezas procedentes de más de un centenar de países y cuenta con obras de reconocidos videocreadores.

29/4/13

Raúl Paz por una causa diferente




Por: Susana Vazquez Vidal / Equipo del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey.
Raúl Paz subió al escenario de la Plaza San Juan de Dios para despedir el FIVAC. Cantó desde el mismo lugar donde durante cinco días compartimos los anhelos de la videocreación.  Aún con la sensación en la mente de que la quinta edición del FIVAC llegó a su fin, el autor de canciones como Revolución comenzó su concierto para hacerse partícipe del punto de diferencia que marca este evento en el país.

“Me parece muy buena iniciativa que exista un Festival de este tipo, diferente, que permite hacer cosas que no están en lo cotidiano. Debería ser casi obligatorio que en las provincias de Cuba se hagan festivales y eventos como este, aunque sé que es muy complicado. Yo soy un músico que casi me obligo a no tocar tanto en la capital para tratar de hacerlo en otros lugares, porque Cuba es grande y todo se nos queda en La Habana. Creo que el Festival Internacional de Videoarte de Camagüey es muy buena iniciativa y lo apoyo.”

Raúl Paz con su música trata de ir contra los cánones establecidos y encontrar en sus canciones un espacio de libertad. Al igual que el videoarte, sus letras resisten ante cuadraturas y presupuestos muchas veces ilógicos:

“En varios lugares del mundo he estado en festivales de videoarte y me entusiasma mucho ver cómo la creatividad se pone al servicio de la libertad de expresión. Pienso que esta manifestación es una expresión muy espontánea de realidades de la gente y lo que más me interesa es que sale de los cánones establecidos en el cine y la televisión. Para los artistas nutrirse de esa libertad que ofrece el videoarte, es muy importante.” 

Este joven músico cubano comparte con FIVAC los ideales de avanzar sin pensar demasiado en las contrariedades de la travesía.

“La vida me ha llevado a estar en batallas contracorriente. Me sale más natural que por propósito, yo soy muy poco militante y siempre he apoyado las causas diferentes. La diferencia es algo básico y por ser este un espacio diferente, estoy aquí también. Creo que ese es uno de los objetivos del festival: mostrar que hay gente distinta, que existen otras variantes y eso es algo que a mí me apasiona.”