8/4/15




LA TRANSGRESIÓN PERPETUA DEL ARTE

Del movimiento partió la conferencia magistral de Kyle Bukhari. El bailarín y coreógrafo no hizo un performance ni danzó frente al público, sino que desarrolló toda su intervención a partir de la idea de cómo creadores, provenientes de distintas expresiones artísticas, como la danza y la escultura, desarrollaron una obra a partir del audiovisual.

Desde un acercamiento a las películas de Yvonne Rainer (Hand movie) y Richard Serra (Hand catching lead), Bukhari desarrolló ideas como la hibridación y el concepto de imagen-movimiento del filósofo francés Gilles Deleuze. Estas teorías le permitieron ver el filme de Serra y el de Rainer como una pieza que no debe separarse de su contexto. Lo visual no se centra solo en el encuadre de la pantalla sino también en la época y el tiempo que marcha junto al artista.

Lo que no debe escapar a la mirada del espectador es cómo una coreógrafa y un escultor tomaron como medio el celuloide para plantearse la creación. En estos casos, según la propuesta de Kyle Bukhari, podemos hablar de una hibridación, no por el simple hecho de que confluyan varias expresiones artísticas en una misma obra, sino por lo que puede leerse desde el entorno creativo: "lo que no se concibe en el encuadre es tan importante como lo que está dentro. El cuerpo inmóvil de Rainer forma parte de la interpretación de la escena, en este caso su estancia dentro del hospital. "

Por esta perspectiva del movimiento es que Bukhari, al provenir del ballet clásico, sintió atracción hacia la cinética interna de los audiovisuales, porque en los minutos de duración de cada filme pueden verse momentos diferentes de un movimiento filmado.

La mano de Serra puede mirarse como una danza y la de Rainer como una escultura. Entonces desparecen los límites entre las expresiones del arte, los creadores se mueven de un medio a otro sin importar cuál predomina en el filme, el proceso y la materialidad del cuerpo pasaron a convertirse en el centro del pensamiento.

Autor: Susana Vázquez Vidal. Fuente: Oficina del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey


RESISTIR EN LA ESPERANZA

Para quien no viva en Cuba, La Próxima Resistencia puede presentarse como un espacio de confrontación. Para los cubanos es, además, un medio de salvación. Y ello se debe a las singulares formas de producción y distribución de videocreaciones en una isla desconectada, tanto en el ámbito tecnológico como en la capacidad de algunas instituciones para pensar y obrar en función de sus artistas heterodoxos, aunque por fortuna estos encuentren recursos alternativos desde los cuales elaborar sus postulados.

La muestra, organizada desde la segunda edición del FIVAC por la Dra. C. Teresa Bustillo, suple una necesidad de intercambio con proyectos curatoriales pensados desde realidades políticas y sociales de diversas partes del mundo, y permite la exhibición aquí de piezas de artistas cuyos proposiciones estéticas difieren entre sí, sin que por ello dejen de relacionarse en un tejido que aunque denso es siempre válido.

Pero La Próxima Resistencia es también un ejemplo de cuánto se puede hacer desde el arte para replantear los mecanismos mediante los cuales las minorías tendrán que enfrentarse —citando a Paik— a aquellos que poseen helicópteros y satélites.

“Aun cuando la videocreación tiene su origen en la década del 60, yo me atrevo a decir que no cuenta con años suficientes para revelarse como una morfología clásica. Sin embargo, y pese a su carácter experimental, es evidente el papel transgresor y crítico que hoy asumen diversos creadores. En el caso de Cuba es manifiesto el interés de los realizadores en discursar sobre estas zonas álgidas, las cuales no siempre reciben la atención de las ciencias sociales y humanísticas. Para mí ha sido muy gratificante encontrar en esta edición de La Próxima Resistencia obras cubanas en proyectos curatoriales de otras latitudes”, expone Bustillo.

En tal sentido la Dra. C. Laura Baigorri, de la Universidad de Barcelona, se refirió en el Noticiero FIVAC a la capacidad de este encuentro curatorial para fomentar el artivismo en este lado del planeta, e insistió además en la responsabilidad ética del autor cuando trabaja en este ámbito. “Creo que el espacio se une a un grupo de gente que en Europa y otras partes del mundo también está luchando por esto”.

Resulta llamativo cómo desde Europa, Baigorri se ha interesado por la cotidianidad creadora generada allende los mares. Y en esa línea sitúa su análisis cuando propone la muestra Video crítico en América Latina y el Caribe, enriqueciendo la perspectiva que sobre los nuevos medios se tiene en Cuba.

Para Annie Auchere Aguettaz la realidad de América Latina y Europa, si bien pueden distar culturalmente entre sí, no difiere en el papel del artista como actor social. “Yo encuentro en La Próxima Resistencia un ejemplo inteligente de curaduría. Me parece que es un proyecto pensado para varios públicos, porque no solo basta con escoger los materiales. Es necesario entender la curaduría desde una visión holística”.

Y es esa precisamente la intención perseguida por Annie con su Ahora/Mañana, donde señala las preocupaciones de jóvenes radicados en Francia, quienes sin apartarse de sus idiosincrasias, confluyen en visiones muy similares. Una muestra de la labor desarrollada por Auchere en su natal Annecy con la organización Imagespassages.

Para la Ms. C. Caridad Blanco, presente con Las otras narraciones, todavía son inmensos los retos de la curaduría de videocreación en Cuba, pero halla en iniciativas como La Próxima Resistencia un medio para el diálogo crítico y constructivo.

“Las obras nacidas al amparo de los nuevos medios necesitan recursos lo mismo para hacerse que para representarse. Una de mis divisas ha sido más con menos. Pero llegar aquí y encontrarse con el CEDINM es una verdadera esperanza, sobre todo porque creo que ahora mismo es la pantalla más grande para este tipo de exhibiciones en Cuba. Es importante la sistematización de estos lugares, porque las formas de distribución y consumo están cambiando”.

¿Qué otros desafíos enfrenta la realización de curadurías de videocreación hoy en Cuba?

“Además de los retos en materia de exhibición, hay otros de orden conceptual. Existe poca información sobre las cualidades y características de las obras en sentido general, sobre todo porque la mayoría del pensamiento que ha tenido soporte está relacionado con la crítica cinematográfica. Y también ahora mismo la desconexión no nos permite entrar a la red. Por eso en con mi muestra en La Próxima Resistencia intento llamar la atención en este país sobre el hecho de que la animación no es un territorio reservado al cine” —acotó la historiadora de arte.

Autor: Rafael Gordo Núñez, Fuente: Oficina del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey




LA ETERNA MIRADA SOBRE EL CUERPO

Al hablar de video-danza enseguida surgen dudas, propias del espíritu humano y su afán de enmarcar los fenómenos dentro de conceptos. Algunos la reconocen como una rama del videoarte, otros la independizan totalmente otorgándole sus propios códigos.

Este género que surge de un arte tan antiguo como la danza, y uno contemporáneo como el audiovisual, aprovecha lo mejor de sus orígenes y se emancipa a la vez de ellos. La video-danza no es, en lo absoluto, el movimiento de un bailarín ante una cámara. La cámara es partícipe de la coreografía, en muchos casos es el eje fundamental que engrana y da razón de ser a la obra.

Pudiéramos referirnos entonces como video-danza a una obra audiovisual cuyo contenido es un cuerpo, o varios, en movimiento. Donde dialoga con naturalidad el lenguaje audiovisual y el danzario.

En este tipo de obra el espacio y el tiempo se tornan categorías nuevas. La danza se despoja de su carácter efímero, de esa representación que ocurre en un momento y en un lugar específico, y que no se repetirá jamás; el bailarín, la pieza, queda intacta, registrada, para siempre. La interpretación desborda los límites de un escenario para apropiarse de los variados espacios y lugares y adaptarse a ellos, involucrándolos en la concepción de la coreografía.

Lo que sí debería ser considerado siempre a la hora de abordar una video- danza es la unión indisoluble de ambos lenguajes. Es el lenguaje audiovisual y sus múltiples recursos lo que complementa el movimiento.

Lo efímero de una danza queda eternizado por la cámara. Con los primeros planos podemos hurgar en el segundo exacto en que se tensa un músculo, romper a través de la edición con los límites físicos del intérprete, aproximarnos al movimiento desde todos los ángulos posibles, ser mil espectadores a la vez.

Es entonces el realizador otro coreógrafo, a la hora de elegir los planos, los movimientos con que se filmará el hecho danzado.
A la vez la interpretación no ha dejado de ser el eje de la obra, pero exige ser afrontada de otra forma, distinta a si ocurriera en un contexto más convencional. El coreógrafo no debe pensar en el movimiento independiente, sino también en la mirada que lo descubrirá.

Autor: Ingrid Castellano Morell. Fuente: Oficina del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey



CEDINM, UN “CORTOCIRCUITO” EN LA CALLE DE LOS CINES
La mayor apuesta del FIVAC (y de su nueva sede) es precisamente la de formar, más que espectadores pasivos, una generación creadora que se aventure a hacer cosas, a generar propuestas artísticas dialogantes con los códigos que impone su tiempo.

Cuando en octubre del 2013, la tropa del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey (FIVAC) se envasó en el cine Encanto, aquello estaba que metía miedo. El sectorial provincial de Cultura, en una decisión valiente y justa, había otorgado el espacio del inutilizado coloso cinematográfico al comité organizador de este, el único evento internacional de la provincia; y ellos, cubanos de a pie conocedores de las dinámicas internas del país, se mudaron a tiempo completo para la obra que algún día les sería nido, porque la casa de uno solo se erige rápido y bien si tú te pegas con los constructores a raspar paredes, sacar escombros, cambiar falso-techos y pintar muros.

De todo eso hicieron allá adentro y mucho más. Por internet andan todavía jocosas fotos donde Hamlet, Gallego, el Alejo, Albertico, Kevin, y demás chicos de esa familia que es FIVAC, aparecen enmascarados con nasobucos o pañuelos para protegerse los pulmones de la humedad putrefacta y el polvo, y la gente les comenta abajo que si andaban filmando un videoarte de las Tortugas Ninjas.

La broma, como sucede con las buenas casi siempre, enuncia una verdad irónica y contundente: los artistas del audiovisual contemporáneo de nuestra ciudad han tenido que restar o compartir el tiempo de su obra intelectual por un periodo importante, para enfrentar una obra-otra, dura y desgastante: la de reparar y vestir de modernidad una edificación del siglo XIX.

Pero cuando uno entra ahora al CEDINM (el nuevo nombre con que hemos de llamar en lo adelante al cine Encanto y que significa “Circuito para la Exhibición, el Desarrollo y la Investigación de los Nuevos Medios”), el semblante y el ángel del sitio no dejan lugar a las dudas: los sacrificios han valido la pena.

El Circuito es hoy un lugar colorido y climatizado, lleno de plasmas que día y noche trasmiten video-creaciones de artistas locales y foráneos (Galería Píxel), con una biblioteca acuciosa donde pueden consultarse materiales y documentación relativa al mundo del audiovisual emergente (espacio de información El Arca) y un estudio-laboratorio (El Búnker) artillado para impulsar la realización local; en fin, un lugar con un ambiente que hace pensar que el primer mundo es también posible aquí, si existe quien esté dispuesto a trabajar con esmero para hacer el sueño viable.

Todavía batallando con la terminación de la gran Sala Multifuncional Melié, el único espacio del complejo que falta por inaugurar y donde el equipo del FIVAC accionará con una Iniciativa de Desarrollo Local, los habitantes del CEDINM ya le han puesto vibra y acción a su casa: cada mes inauguran una exposición en Píxel, los fines de semana realizan talleres infantiles para acercar a las nuevas generaciones al mundo de las tecnologías comunicacionales emergentes y de la robótica aplicada al arte; los miércoles coordinan con escuelas y centros de trabajo visitas comentadas a la institución; y los martes imparten conferencias o conversatorios con estudiantes del ISA y de la Academia de Artes Vicentina de la Torre. Todos son servicios gratuitos que el colectivo genera.

Para FIVAC ha sido siempre un sueño difícil de soñar, nos consta; y el reto mayor ahora radica en lo que advierte Santana, presidente del Festival, con preocupación: “cuando salimos de Cuba, vemos países donde el turismo de eventos es uno de los principales tributantes al PIB nacional y conocemos ciudades que a nivel mundial son identificadas y visitadas por extranjeros precisamente por bienales o festivales artísticos. Sin embargo, no sentimos en Camagüey esa proyección. El FIVAC en sí puede ser un destino que visibilice a esta provincia en el mapa, pero para lograrlo, entidades culturales, gubernamentales y turísticas tienen que trabajar de conjunto y apoyar al evento. Es impensable una cita internacional que no sea anunciada por los touroperadores y agencias de viaje para gestionarle participación, o que subsista con una conexión a internet paupérrima que imposibilita la realización de algunas obras e incluso enlentece la recepción de los materiales a concurso. Nosotros, acá, si no fuera por la ayuda de Televisión Camagüey, donde cada tarde vamos horas a descargar trabajos que nos envían desde afuera para participar, no tuviésemos concursantes internacionales.”

Lo bueno es eso, que FIVAC en Camagüey no es un cartel en una pared, ni una nómina de fijos y tangibles, ni un sindicato inoperante de cotizaciones y poses: FIVAC es un grupo de seres humanos de alta talla espiritual y profesional, que ha logrado nuclear a su alrededor las buenas voluntades de amigos, colaboradores, admiradores, colegas. Esa sinergia espiritual y creativa, bien lo saben sus promotores, es la mejor manera de impulsar un proyecto. “En el mundo contemporáneo no se llega a ninguna parte si se anda solo”- lo resume Santana- “en Cuba, tristemente, por las coyunturas económicas, la gente ha tendido a crear islas y como que a salvarse a sí mismos, pero la vida te demuestra que cuando colaboras con otro, eso no te quita, te enriquece, te hace crecer, conocer otros horizontes, hasta te visibiliza.”

Diana también lo entiende como un proceso natural: “los artistas estamos llamados a eso, a juntarnos para fundar, para crear espacios que se expandan y se pueblen de todas las sensibilidades posibles.” A mediado de la Calle de los Cines, con sus modos particulares de gestión y sus propuestas visuales provocativas y “extravagantes”, con el pulso acelerado de la modernidad y las rupturas que defienden, con una marcada intención de generar experimentación, investigación, interactividad; ellos vienen a ser un corto-circuito en el mundo narrativo tradicional que el paseo temático propone. Y esto, en una ciudad que parece apostar más por lo vetusto, lo colonial, la comodidad de vivir de la historia, pudiera parecer anacrónico y desatinado; pero hay desatinos venturosos que son como un soplo de aire fresco y que ayudan a revivir el ánima de las cosas cuando la quietud se ha detenido con demasiado peso sobre ellas.

Autor: María Antonieta Colunga Olivera. Fuente: Oficina del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey

ATRACTIVAS VISUALIDADES CON FESTIVAL DE VIDEOARTE EN EL CAMAGÜEY

Camagüey- Una década atrás nadie podía imaginar que ciudad se convertiría en una de las plazas más importantes del videoarte cubano. Hoy es más que eso; hoy nuestra ciudad es escala obligatoria en el circuito internacional de festivales que promueven la novedosa expresión artística.

Ni siquiera el artista Jorge Luis Santana, fundador y presidente del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey (FIVAC), tuvo tales ambiciones cuando comenzó a aunar voluntades en torno al proyecto. Pero el FIVAC creció y en la actualidad constituye una iniciativa de desarrollo local basada en la autogestión económica, auspiciado por la Dirección Provincial de Cultura y que cuenta con el apoyo y el reconocimiento de la administración local.

Ahora le sirve de colofón el Circuito para la Exhibición, el Desarrollo y la Investigación de los Nuevos Medios (CEDINM), proyecto que utiliza las nuevas tecnologías como lenguaje y herramienta para comunicar, reflexionar y producir arte.

Y aunque las dinámicas creativas que caracterizan actualmente la realización del videoarte parecen un poco alejadas de nuestro contexto, cada vez son más los que, atraídos por los infinitos recursos expresivos de los medios, se animan a experimentarlo.

Para esta sexta edición, del 31 de marzo al 4 de abril, el público y los artistas acreditados podrán disfrutar de 157 obras de alto valor estético y conceptual, fruto de una cuidadosa selección. La muestra atrajo a artistas de 34 países, y a 27 creadores que representarán a la Isla, de los que sobresalen cinco camagüeyanos.

Las obras se exhibirán a partir del martes en la Sala Multifuncional Georges Méliès, la galería Pixel y la Sala de la Cerámica —todas ubicadas en la sede del CEDINM en la calle Ignacio Agramonte—, y la galería República 289. Gracias al creciente apoyo institucional se prevé, además, presentaciones en diez municipios.

La muestra estará acompañada por un amplio programa teórico que incluye conferencias magistrales y mesas de debate sobre el manejo de plataformas y tecnologías de última generación, el uso de la imagen sonora en la videocreación, la utilización de los llamados “nuevos medios” en la producción artística, entre otros temas.

Se espera la presencia de intelectuales como Laura Baigorri (España), Kyle Bukhari (Estados Unidos), Beonit Lahoz (Francia) y Magaly Espinosa (Cuba), quienes integran el evento académico que, por primera vez, será valorado por la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz con categoría de postgrado.

Para su Junta Directiva, “el FIVAC insiste en pensar y, por tanto, existir. En cada edición este es su desafío mayor: procurar la reflexión diversa y profunda, en aras de consolidar la acción que nos moviliza”. Y es que esa suerte de equipo-familia que organiza el FIVAC ha logrado —como parte de la misión que hace siete años se trazaron— hacer de Camagüey un foco de producción, circulación y consumo del arte contemporáneo. Usted no lo dude, lléguese a las instalaciones del CEDIMN a partir del día 31; allí se regala arte del bueno.

Autor: Félix Anazco Ramos. Fuente: Adelante Digital, Tomado de: http://www.adelante.cu/



REGRESA EL FIVAC DESDE LA AUTÉNTICA CREACIÓN

Camagüey- El FIVAC inició una nueva edición en Camagüey para no dejar de pensar en la videocreación desde múltiples miradas.

Esta vez estarán en concurso 143 obras de las 323 presentadas en convocatoria. Para la ocasión llegan a la urbe 157 artistas de 34 países, de tan diversas regiones como Macedonia, Turquía y Eslovaquia. Por la parte cubana estarán 27 creadores que promueven el arte desde un lenguaje experimental y democratizador.

Además de las habituales sesiones teóricas y la exhibición de muestras, se presentará el proyecto curatorial La Próxima Resistencia, así como una selección de obras en la mayoría de los municipios de la provincia y en diversos barrios de la ciudad, como reflejo de la vocación interactiva que emana del Festival.

Por vez primera el evento teórico será acreditado como acción de posgrado, certificación que otorga la Facultad de Humanidades de la Universidad de Camagüey.

El jurado reconocerá la profundidad estética y conceptual de las obras con la entrega de siete premios.

La 6ta edición del FIVAC sesionará en el Circuito para la Exhibición, el Desarrollo y la Investigación de los Nuevos Medios (CEDINM), a propósito de la razón de ser de un espacio permanente para la creación transdisciplinar.

Durante cinco días la ciudad de Camagüey filmará nuevos planos de la energía del FIVAC, que propone para la clausura un concierto del popular cantautor David Torrens.

Autor: Lísabell Sánchez Somonte. Fuente: Oficina del Festival Internacional de Video Arte de Camagüey



FESTIVAL INTERNACIONAL DE VIDEOARTE: ABRE SUS PUERTAS EN CAMAGÜEY

Camagüey- Más de un centenar de obras de alto valor estético y conceptual, provenientes de 34 países, concursan y pueden ser disfrutadas por el público, artistas y especialistas participantes en el VI Festival Internacional de Videoarte (FIVAC), que tiene por sede permanente a esta ciudad patrimonial.

Con carácter bienal, el evento persigue, y lo está logrando, hacer de esta urbe un foco de producción, circulación y consumo del arte contemporáneo, un espacio único donde reflexionar sobre la novedosa expresión artística y escala obligatoria en el circuito internacional de festivales que la promueven.

Al dar la bienvenida a los participantes, Jorge Luis Santana Pérez, presidente del FIVAC, destacó las intenciones del certamen de video-humanizar la ciudad y acercar las nuevas tecnologías a la gente, de ahí el propósito de mostrar esta vez las obras en los municipios más alejados de los circuitos convencionales del arte.

Se arriba también a la sexta edición del Festival con un éxito notable: la creación del Circuito para la Exhibición, el Desarrollo y la Investigación de los Nuevos Medios (CEDINM), cuya sede oficial radica en el antiguo Cine Encanto, ahora parte integrante del emblemático Paseo Temático del Cine.

Según el equipo organizador, el CEDINM está compuesto por proyectos socioculturales que asumen la creación artística desde una perspectiva transdisciplinar, capaz de transgredir las barreras tradicionalmente establecidas entre ciencia y arte, y entre las diferentes esferas del conocimiento y las manifestaciones artísticas.

Acerca de tales desafíos versa el programa teórico del evento, que en su apertura contó con una conferencia a cargo de Laura Baigorri, especialista en Arte y Nuevos Medios de la Universidad de Barcelona, España, además del panel Arte, videocreación y nuevos medios: el discurso de la tecnología o la tecnología del discurso.

En la Galería Píxel, ubicada en la sede del CEDINM, fue presentado el proyecto La Próxima Resistencia que, al decir de la Doctora en Ciencias Teresa Bustillo Martínez, curadora principal del FIVAC, muestra un espectro vasto y plural de la videocreación contemporánea cubana e internacional.

Este año conforman la exposición, entre otros proyectos curatoriales que exhiben la multiplicidad de alternativas audiovisuales, obras del Oslo Screen Festival, de Noruega, del Certamen Internacional de Cortos de Soria y del Festival de Kimuak, ambos en España.

Autor: Miguel Febles Hernández, Fuente: Granma Digital, Tomado de: http://www.granma.cu/